creo que es el momento de pararme.. volver a empezar donde lo dejé y rememorar esos sentimientos que yacen en mi y a los cuales he dejado de lado.
Sin duda mis penas y llantos no tienen cabida en este período de mi vida, es verdad. Pero sin saberlo, ignorándolos, hago de ellos una gran masa oscura en mi. Me veo en la obligación de liberarlos, poco a poco, sin hacer ruido y sobretodo escondido en un lugar donde nadie pueda encontrarlos. Allí están desperdigados mis recuerdos más amargos, mis peores experiencias y mis desilusiones más grandes. Podría describir este lugar como un bosque espeso, donde la luz no penetrará jamás y en el cual, cada paso que das consume tus alegrías y las transforma en pena, llanto y desesperación. No es que me disguste estar allí, es más, tengo la necesidad de abstraerme del mundo y dar un pequeño y corto viaje hasta el bosque de la tristeza y oscuridad, donde la luz es tan tenue que cuesta ver por donde se anda. Pero aunque no haya luz, bajo mis pies se encuentran todos los momentos malos de mi vida convertidos en libros de paginas negruzcas y con los lomos garabateados con fechas y comienzos de tristes historias.
Sin pensarlo, me siento en el tronco roto de un árbol cualquiera y cojo el primer libro que encuentro en mis pies. En él encuentro escrita una historia que me transporta y me hace recordar un tiempo pasado donde un yo anterior experimentaba el sabor de una derrota, la sensación de un golpe mal encajado, una agonía inacabable y entonces cuando todo parece oscuridad ante mis ojos hago que mi imaginación se detenga y reflexione. Si todo esto me pasó, no puede haber sido en vano. No puedo dejar que todo por lo que un día sufrí vuelva a suceder de la misma forma otra vez. Debo explorar mis errores y corregirlos.
A partir de aquí todo empieza a cobrar vida y a recuperar el color. El libro que tenía en las manos se transforma en una mariposa de alas multicolores que vuela libre en el cielo que ante mi se abre ahora. Un prado lleno de flores en las que se posan miles de mariposas. El Sol brilla con fuerza y no hay ni rastro de las sombras que antes me rodeaban.
quiero que busquéis en vuestra mente todo lo malo que ha tenido vuestra vida y que hagáis como yo: revividlo, llorad, poneos tristes pero al acabar tenéis que haber sacado una conclusión que os haga sonreír y mirar hacia delante con los ojos llenos de lágrimas de alegría. Solo así podréis llenar vuestro campo de mariposas.
Y creedme, es bonito ver que tus sueños pueden llegar a hacerse realidad si el sufrimiento que les precede ha servido la pena.