dilluns, 27 de gener del 2014

Lovely unfairness

Hoy, a las puertas del primer examen de mi carrera universitaria y después de haber visto la película "La casa del Lago" por Keanu Reeves y Sandra Bullock me he dado cuenta (miento, ya lo sabía desde hace un cierto tiempo) que la vida es perfectamente injusta.
Me voy a explicar.

El argumento de la película habla de una controvertida relación a través del espacio-tiempo entre dos personas cuyo único nexo es la casa del lago (que sepamos al principio). Como he dicho, estos acontecimientos suceden con dos años de diferencia en las vidas de los protagonistas, pero ellos se escriben cartas que reciben en el preciso momento que las envían. Sé que parece un poco raro pero tiene mucho sentido.
Al final, y arriesgandome a ser un spoiler de los malos, terminan juntos, salvándole ella la vida y en el mismo espacio-tiempo. En su casa. La del lago.

Así pues, yo creo que el destino ha jugado ya sus cartas. Simplemente se sienta a observar como se desenvuelven los personajes de su filme y goza de los infortunios y las glorias de cada una de sus pequeñas piezas.
En mi caso, creo que se lo debe estar pasando muy bien. Estoy haciendo que todo lo que haya podido planear para que mi vida esté plagada de piedras en el sendero (haciendo referencia clara a mi examen de mañana) se cumpla y vaya chocando contra muros que, a su parecer, son infranqueables.
Por desgracia para ti, te dejaste un detalle importante por solucionar.

No te diste cuenta que con uno de tus retorcidos movimientos dejaste que conociera a la persona más maravillosa que ha pasado por mi vida. Te diré más, has calculado mal por primera vez y va a ser la última.

Gracias a ella mi camino se ha vuelto llano y lo que antes se aparecía ante mí como una montaña impracticable ha dejado paso a pequeñas y redonditas piedras que se colocan al margen de mi camino atemorizadas de que pueda golpearlas y enviarlas a miles de kilómetros. Gracias a ella, los problemas que sigues planteándonos se tornan ínfimos y inapreciables cuando nos damos la mano y caminamos juntos.

Te puedo asegurar que me queda mucho por sufrir en esta vida pero nada es igual desde que está a mi lado y probablemente solo te queda una manera de acabar con mi felicidad. La pregunta es:

¿estás dispuesto a pulsar esa tecla?

Si la pulsas se acaba.
Si la pulsas me voy.
Si la pulsas me separo de ella.

Sin embargo, si la pulsas habré ganado.
Ganaré porque mi último aliento será suyo y nadie nunca va a poder quitarme eso

Te aseguro que la quiero y que no va a haber nada que me separe de ella.

Ahora y siempre, soy suyo. Nunca más te perteneceré.


Per sempre, L

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada